martes, 18 de diciembre de 2012

Nos educaron para princesas

Princesas, seda, capullo

Hay cosas que poco o nada cambian, ó si lo hacen, por desgracias, es a peor. Por ejemplo, la educación.
Los sucesivos gobiernos de este país han ido dejando su impronta,  aprobando reformas educativas que, cuanto menos, se pueden decir que son un auténtico truño cultural.
Esta última, aún por aprobar, promete no defraudar a los amantes de lo escatológico por su gran contenido de mierda conceptual.
Parecer ser que retomando el camino de nuestros padres y abuelos,la asignatura de Religión será de  nuevo impartida en los colegios de forma obligatoria. Vamos por el buen camino para volver a convertirnos en  la "reserva espiritual de Occidente" que presumía Franco y educar a nuestros hijos en los valores de la Iglesia tradicional, un mundo segregado de sexos y roles sociales diferenciados.


¡Viva la ética de las sotanas!