jueves, 3 de octubre de 2013

El mamoneo en el arte



Tardes apacibles y otoñales como éstas invitan a pasear el palmito por el centro del Foro y husmear, de paso, las propuestas galerísticas de la ciudad.
Armado de valor y con el impulso de los héroes que son capaces de torear a la pereza  que suele cornear las tardes de siesta, me acerqué a esa amalgama de galerías que se agrupan en las callecitas del Centro.

Pim,pim,pim, la musiquita del MP3 acompaña en los oídos y me hace deslizar por el metro. Casi sin darme cuenta llego a mi destino, Banco de España y soy regurgitado al exterior entre la vorágine de güiris pertinente. 

"Juana de Aizpuru", "Max Estrella", "Alicia Framis", "Jose Ramón Almondarain", "mamoneo"
Framis, the Room to Forget

A ver…a ver…venga, tiro Barquillo pa riba, hasta el 44. Galería Juana de Aizpuru. En el cartel, Alicia Framis. “Habitaciones Prohibidas”. Cojonudo.Me gusta. Lo recomiendo. Me llama mucho la atención la obra “the Room to Forget”, o cómo diría un cristiano, “Habitación del Olvido”.
Imagina un cubo de metacrilato todo tocho y lleno de Metyrapone, la medicina que tiene el efecto de hacer olvidar. ¡Ostiaputa!
Veo la obra, giro alrededor, estudio posibles resquicios que inviten a meter un dedito y chupar su contenido o algún tipo de escape en el que hurgar con la lengua…nada…todo cerrado y bien cerrado (que eficiencia cabrones!)
"Juana de Aizpuru","Max Estrella", "Alicia Framis", "Jose Ramón Almondarain", "mamoneo"
Framis, Departures

Una exposición muy interesante y recomendeibol que me llevó a la calle dándole vueltas a la idea de espacio. Me llevo una hojita de información que me informa (valga la redundancia) sobre la obra y sobre la pedazo de artista. Me ayuda a seguir reflexionando sobre lo que he visto. Una buena experiencia. Next.

“Venga, a la Max Estrella que está aquí al lado”, me digo mientras regateo a un par de ancianas con su barra de pan bajo el brazo y en menos de lo que tarda un rey en romperse la cadera, ya estoy en la puerta.
“Tirar” dice un cartelito pegado en uno de los batientes de la acristalada entrada. Tiro. Lucho. Empujo. EEENGAAA JAPUTAAAAA, pierdo el estilo.
 
"Juana de Aizpuru","Max Estrella", "Alicia Framis", "Jose Ramón Almondarain", "mamoneo"
Entrada al patio que da con  la galería

Al "ruidajal" acude un mozo bien vestido que, apretando un interruptor interno, me facilita la entrada, “Anda coño, si se abre por dentro y yo tirando!! Puñetero cartel…” y saludo sonriente a la persona que me rescata de la calle con un “hola!” .

Un gruñido por lo bajo que yo interpreto como otro “hola” y que en realidad suena a un “miratíonometoqueslaspelotasconloagustoqueestoyyoaquídentroytuaporreandopuertas” me da la bienvenida a un bonito espacio. El chico desaparece rápido detrás de un cuarto y me quedo solo en la entrada. Todo es silencio. Solemnidad. Empiezo a estar confundido.

"Juana de Aizpuru","Max Estrella", "Alicia Framis", "Jose Ramón Almondarain", "mamoneo"
José Ramón Amondarain, no sé como se llama la obra

A ver, a ver…busco algo de información…um…bonitas fotos, eh…¿qué es esto?...”tac,tac,tac” unos furiosos golpes de teclado rompen mis reflexiones.
En un cuartito, una moza golpea, concentrada, algún palabrerío en diferido al cíber-mundo.
Coñoooooo ¿una performance? No, no, no está des nuda. Vale.
Me acerco con cautela a las obras que hay por las paredes. Unas caracolas jalonan los impolutos y albinos metros cuadrados hasta un espacio al fondo, donde se vislumbran más obras.

"Juana de Aizpuru","Max Estrella", "Alicia Framis", "Jose Ramón Almondarain", "mamoneo"
José Ramón Amondarain. Jackson Pollock, Jocoso Lp KK Clan

¿Pero qué coño es esto, qué estoy viendo? Busco información. Un cartelito. Un nombre. Un dato. Mi cuello cruje ante tanto movimiento espacial de la cabeza. “Me cago en la puta….”

Y de repente, en un ladito, cercano a la chica del ordenata, un pequeño pedestal contienen un archivador. Me acerco. Unas paginitas plastificadas contienen una descripción del artista y de la obra. Leo. Hay un huevo de texto y con los nervios y la mala hostia que se me está poniendo no consigo entender una puta mieeeerda.
  
¿El artista ? Jose Ramón Amondarain. Mira, no le conocía. Ahí viene un desglose amplio de lo que se expone (aunque explicado de forma un poco abstracta para mi gusto) y de las técnicas que emplea. Fotografía de sus cuadros pintados, pintura de, la fotografía, esculturas de la pintura…en definitiva, una mezcla muy chula, una obra compleja, conceptual y reflexiva. La verdad, se me hace interesante.Me gusta. Lo resomiendo también.

"Juana de Aizpuru","Max Estrella", "Alicia Framis", "Jose Ramón Almondarain", "mamoneo"
Jose Ramón Amondarain, ‘Entretacto’, 2013. Oleo / tela, 230 x 300 cm

Lo malo es que solo hay ese texto. Son muy cools y parece que imprimir más folletos es demasiado mainstream.
Esto hace que, conforme avanzo por la expo, tenga que acudir y desandar el camino realizado hasta el puto folleto para enterarme de lo que estoy viendo.

Ok le frère, aquí se la pinzan con papel de fumar!!
De repente suenan las alarmas en mi cabeza ¡ATENCIÓN, ATENCIÓN, ALERTA GUAY, ALERTA GUAY!! Comienzo a entender que estoy en uno  de esos espacios que entienden que el arte es y debe ser un lugar exclusivo para diálogos exclusivos y para gente exclusiva…mente…estúpida.

"Juana de Aizpuru","Max Estrella", "Alicia Framis", "Jose Ramón Almondarain", "mamoneo"
José Ramón Amondarain. Jeff Koons. JFK en foso

A la mierda todo el esfuerzo que se ha hecho durante tantos años para democratizar el arte.
La Max Estrella se ha convertido en uno de esos lugares  que, vestidos de modernidad, retoman el concepto clasista y trasnochado  de los más carcas del arte y lo traducen en un ejercicio de casposismo-gafapastero, que alimenta en el mamoneo institucional de la pose de turno del paleto disfrazado de hipster. Es decir, del que no tiene ni puta idea pero va a dejarse ver .

Amiguetes de la Max, el arte es una experiencia, pero una experiencia particular y propia para cada espectador. La forma de presentar el espacio y la obra (accesibilidad limitada, frialdad en el trato, información escueta) es un atentado contra esta experiencia pues, de cierta manera hay presente una predisposición  hostil e intimidante que hace que la perspectiva cambie, marcando una distancia entre obra y espectador que dificulta el disfrute de la misma. ¡¡Maaaal!!
Y es una pena porque la obra es cojonuda.

Colegas, estamos hablando de arte, no de religión. Y quién entienda que es lo mismo va por mal camino pues, a diferencia de ésta, no hay una verdad única e indivisible, si no millones, una para cada persona. Mucho mamoneo, poca diversión.

Un saludo a todos y a todas, en especial al señor Fabra, il capo de Castelló.
¡Que tengáis un buen día!

pd: la información de las obras de J.M. Amondarain que se ven han sido buscadas y encontradas a través de internet.